ALCOHOLISMO: Causa, Efecto y ¿Cómo ser Libre?

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El alcoholismo es una enfermedad crónica, progresiva y a menudo mortal producida por el consumo incontrolado de bebidas alcoholicas, lo cual interfiere en la salud física, mental, emocional, social, familiar, así como en las responsabilidades laborales. Es un trastorno primario y no un síntoma de otras enfermedades o problemas emocionales. La química del alcohol le permite afectar casi todo tipo de célula en el cuerpo, incluyendo las que se encuentran en el Sistema Nervioso Central. En el cerebro, el alcohol interactúa con centros responsables del placer y otras sensaciones deseables; después de la exposición prolongada al alcohol, el cerebro se adapta a los cambios producidos por el alcohol y se vuelve dependiente de ellos.
Para las personas que sufren alcoholismo, el tomar se convierte en el medio principal a través del cual pueden interactuar con personas, trabajo y vida. El alcohol domina su pensamiento, emociones y acciones. La gravedad de esta enfermedad está afectada por factores de índole generacional o familiar, psicológica, emocional, cultural y de dolor físico.
La dependencia del alcohol (alcoholismo), consta de cuatro síntomas:
• Ansiedad: una fuerte necesidad o compulsión de beber.
• Pérdida de control: la incapacidad propia para limitar el consumo del alcohol en cualquier situación.
• Dependencia física: síntomas de abstinencia como náuseas, sudores, temblores y ansiedad, se presentan cuando se interrumpe el consumo de alcohol después de un período en que se bebió en exceso.
Una dependencia grave puede llevar a la persona a presentar síntomas de abstinencia que ponen en peligro su vida, entre los cuales se encuentran las convulsiones, que empiezan entre ocho y doce horas después de la última bebida. El Delirium tremens (D.T.´s) comienza de tres a cuatro días después cuando la persona presenta una agitación extrema, tiembla, alucina y pierde contacto con la realidad.
• Tolerancia: La necesidad de beber grandes cantidades de alcohol para sentirse bien.
Alguien que bebe cada vez más, a menudo dirá que puede dejar de hacerlo en cualquier momento que lo decida; sólo que nunca “decide” hacerlo. El alcoholismo no es un destino, sino un trayecto, un largo camino de deterioro durante el cual la vida se vuelve cada vez más difícil.
Trastornos que Produce el Alcoholismo
El abuso de bebidas alcohólicas causa un conjunto de trastornos: físicamente, el cuerpo cambia y se crispa, las capacidades y el funcionamiento del cerebro disminuyen, los sistemas nerviosos y musculares se vuelven tensos y excesivamente tensos.
Patología somática del alcoholismo crónico: Náuseas, vómitos viscosos y biliares, gastritis pancreatitis, hepatitis alcohólica, cirrosis hepática.
Respiratoria: Laringitis, neumonías, bronquitis.
Cardio-respiratoria: Hipertensión arterial, epistaxis y tendencias hemorrágicas.
Hematología: Anemias, Leucopenias.
Endocrina: Déficit suprarrenal, atrofia gonadal masculina con disminución de la líbido e impotencia.
Muscular: Miopatías agudas y crónicas.
Metabólica: Hipoglucemias, hiperuricemia, hipo y avitaminosis.
Neurológicas: Disartria, temblores de manos, párpados y lengua, crisis epilépticas, polineuritis y ataxias.
Psicopatología:
 • Alucinosis alcohólica o de Wernicke.
 • Delirium Tremens.
 • Demencias alcohólicas.
 • Epilepsia alcohólica.
 • Encefalopatías alcohólicas.
 • Celotipia alcohólica o Delirio de Celos
Similar a todas las demás formas de dependencia, el alcoholismo se manifiesta principalmente en el momento en que necesito colmar un vacío afectivo o interior profundo, un aspecto de mí mismo que “envenena” realmente mi existencia!
Puedo beber abusivamente por diversos motivos: huir de mi realidad, cualquier sea la situación (conflicto u otra) porque esto no me conviene; resistir a mis miedos, a la autoridad (sobre todo paterna) y a la gente a quien amo porque justamente tengo miedo de revelarme tal como soy, a la luz del día; darme valor para seguir adelante, hablar, afrontar a la gente. Noten que, si estoy algo ebrio/a, suelo estar más abierto porque estoy menos atento sobre mis inhibiciones.
Fenómeno de parón ó fantasía y alusinación produce un bloqueo de un proceso psicológico: el alcohólico cree tener un sentimiento de potencia y fuerza, es decir el alcohol le da poder en una relación afectiva porque mi estado seguramente molestará al otro. Ya no veo las situaciones que pueden ser peligrosas para mí. Vivo cierta soledad, aislamiento, culpabilidad, angustia interior, incomprensión y alguna forma de abandono (familiar u otro) y tengo el sentimiento de ser una persona inútil, sin valor, inepta, inferior e incapaz de ser y actuar para mí y para los demás.
Entonces, tengo necesidad “de un pequeño tónico”. Frecuentemente, quiero huir una situación conflictual o que me hace daño “ahogando mi pena” o cualquier otra emoción con la cual tengo dificultad de enfrentarlo.
¿El Alcohol es para “Sentirse Mejor”?
El alcoholismo puede estar vinculado a una o varias situaciones que me crean una tensión. Cuando tomo un vaso de alcohol, ésta tensión disminuye en un primer tiempo y grabo entonces la relación que parece ser: tensión – alcohol – bienestar. Lo cual quiere decir que cuando vivo una tensión, la información inscrita en mi cerebro es la de tomar una copa de alcohol para sentirme mejor. Luego, es posible que desarrolle un automatismo y que, cada vez que viva una tensión, la información inscrita en mi cerebro sea la de tomar una copa de alcohol para sentirme mejor.
Uno de los orígenes del alcoholismo es la dificultad, cuando aún se es niño, de tratar con una familia en donde uno de sus miembros (frecuentemente el padre o la madre) es alcohólico. Generalmente hay más discordia, a veces violencia física y psicológica o abuso de todo tipo. Incluso puedo querer intentar disociarme de la familia en la cual estoy y que no me conviene.
Entonces, baja mi sentido moral: los espectáculos de discordia frecuentes provocan en mí una desvalorización de las imágenes parentales y la no integración de las estructuras éticas. En ciertas familias también, la costumbre del alcohol está favorecida por la educación, los adultos habiendo acostumbrado al niño que era a beber por juego o  haciendo la absorción habitual y regular de bebida como cosa normal.
Los trastornos neuróticos y las alteraciones de la personalidad que se derivan son factores poderosos del alcoholismo en los adultos. Incluso carencias nutricionales pueden llevar a la búsqueda de una complementariedad alimentaria aportada por el alcohol. El alcoholismo puede proceder también de mi estado que es hipoglicémico, sobre todo que las moléculas de alcohol pueden transformarse rápidamente en azúcar sanguíneo (temporalmente).
Por otro lado, es lo que explica que, si una persona es  alcohólica pero quiere dejar de consumir, puede encontrarse, más adelante, bebiendo una impresionante cantidad de café, fuente de estimulante por la cafeína, y de azúcar, pasteles o postres (fuente de azúcar). A veces se pondrá a fumar considerablemente porque el cigarrillo le da la fuente estimulante, aceleración del ritmo cardíaco que necesita para sentirme en forma. Es importante para mí descubrir lo que causa esta tristeza vinculada a la hipoglicemia en mi vida, ya que no he resuelto la causa.
Origen del Alcoholismo
Otra causa del alcoholismo puede ser las alergias. Así puedo ser alcohólico de coñac solamente, de ginebra, cerveza, aguardiente, tequila, de whisky de centeno o escocés. Parece que sólo este tipo de bebida pueda satisfacerme. Entonces es probable que esté alérgico a uno u otro de los ingredientes que sirvieron a fabricar esta bebida particular, que sea en un caso el trigo, la cebada, el centeno, etc. ¿Puedo entonces preguntarme a qué o a quién estoy alérgico?
El alcoholismo puede también proceder de una persona o situación que no acepté cuando era joven. Si fui víctima de contactos sexuales indeseables, o de los cuales me siento culpable, viniendo de una persona alcohólica cuando era joven, puede que pensando en esta situación, esto me lleve a beber. Si no acepté la cólera de mi padre alcohólico, puede muy bien que, por un fenómeno de asociación, tenga enfados como mi padre y que me vuelva alcohólico. Es así como puedo beber para olvidar mis preocupaciones, mi pasado y el porvenir pero sobre todo el presente. Huyo sin cesar y me creo un universo ilusorio y de fantasía, una forma de exaltación artificial para huir del mundo físico y así disociar una realidad frecuentemente difícil de un sueño continuamente insatisfecho.
Pierdo entonces el contacto, para algún  tiempo, con mis sentimientos de soledad, incomprensión, impotencia, de no ser como los demás, de rechazo de mí. Puedo abandonar mis responsabilidades. Y estoy “liberado” durante un tiempo. Solo va empeorando esta situación a medida que manifiesto una dependencia del alcohol (o de las drogas) porque estoy cada vez más insatisfecho de mi existencia.
Quiero separarme de la realidad yéndome en un mundo de ilusión, pero cuando “estoy sereno”, la realidad me aparece aún más difícil de vivir y entonces se produce la depresión. No tengo toda mi claridad mental, sobre todo cuando me vuelvo dependiente, del mismo tipo de dependencia afectiva que quizás me hubiese gustado tener y que tengo la sensación que mi padre o mi madre nunca me dieron.
¿Cómo Empezar a Sanar del Alcoholismo?
Ser amado incondicionalmente… Es tiempo de fijarme en mis bellas cualidades físicas y espirituales, incluso si el pasado fue doloroso para mí y que, en cierta manera, mi botella fue mi mejor amigo. A partir de ahora, acepto ordenar mi vida, empezar a amar mis cualidades y lo que soy. Estoy ahora en la vía del éxito. Estaré en condiciones de respetarme más y hallar más fácilmente la solución a mis problemas y experiencias, en vez de estar en un estado temporal o casi permanente de huida y desesperación.
En general las drogas, como también el alcohol, que son estimulantes, me permiten “flotar”, alcanzar ciertas cumbres y vivir una experiencia que me da la ilusión de estar por fin “feliz” escapándome. Ya no puedo prescindir de ellas y mi dependencia se acentúa y se agrava con el tiempo.
El primer paso es la toma de consciencia, franca y  sin máscara: Pregúntese ¿por qué recurro al exceso de alcohol? Necesita volverse consciente de que siempre existe una razón del ¿Por qué la necesidad de ahogarse en el alcohol?. Poco importa la naturaleza de ésta, acepte descubrir la auténtica razón. El segundo paso es aceptarme tal como soy y aprendo  a expresar mis necesidades. Y el tercer paso es dejar de consumir alcohol, lo cual me exige mucho valor y determinación,  pero la búsqueda de la paz interior es mi motivación. Llegar a ser yo mismo en cualquier circunstancia me permite alcanzar y vivir la verdadera paz interior y sentirme en mi lugar en este gran universo.
La primera cosa de la personalidad humana que se disuelve en el alcohol es la dignidad.
La embriaguez no es más que locura voluntaria. (Séneca).