¿CÓMO RESOLVER CONFLICTOS?

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Nos movemos a través de la vida con el obejetivo de satisfacer multiples deseos, necesidades y alcanzar metas. Pero, en medio de ello, nos encontramos con los objetivos de otras personas que se pueden cruzar en nuestro camino y generar, entre ambos, cierta controversia que denominamos conflicto. Es decir, que cuando estamos hablando de conflicto, nos referimos a la confrontación entre personas o grupos de personas con ideas, pensamientos, creencias u objetivos incompatibles.
Desde nuestra emocionalidad no sanada existe el conflicto, por lo tanto, es en el Ego de cada persona, donde se fomenta y da forma el conflicto, porque al Ego le interesa defender su posición y marcar el territorio que cree le pertenece.
En las esferas más altas de nuestras dimensiones espirituales no existen los conflictos. Es decir, cuando como seres humanos hemos llegado a niveles de inteligencia emocional superior y hemos evolucionado o trascendido como seres maduros con la conciencia despierta, allí el conflicto no es parte del sistema de pensamiento, porque a ese nivel entendemos que todo lo que ocurre tiene una razón de ser y no hay juzgamiento de nada.

Definamos la palabra Conflicto

Son situaciones en las que dos o más personas entran en oposición o desacuerdo, porque sus posiciones, intereses, necesidades, deseos, valores y principios son incompatibles o son percibidos como incompatibles, donde juega un papel muy importante las emociones y sentimientos, y donde la relación entre las partes en conflicto puede salir robustecida o deteriorada en función de cómo sea el proceso de resolución del conflicto.
Todo conflicto se presenta para que atendamos una situación no resuelta, el conflicto tiene un propósito, es el de crecer. Es decir, que si nos enfrentamos a una experiencia conflictiva es porque debemos atenderla con suficiente interés, porque es lago que debemos resolver y prestarle atención. El conflicto tiene una razón de ser, y es la acumulación de errores del pasado, falta de comunicación, malas decisiones, que aún no se han resuelto en el presente.
Si estoy frente a un conflicto y  no lo quiero resolver, éste se acrecienta, empeora y podemos caer en la frustración, melancolía e ira,  hasta producir enfermedad en nuestro cuerpo y muerte.
Hay tres maneras de enfrentar un conflicto: a) no resolverlo u ocultarlo; b) echarle la culpa a otros; c) enfrentarlo cara a cara y buscar la solución. Tu decides cuál opción tomar!

El Conflicto en la vida de la gente

Las personas conformamos una sociedad y nos involucramos en un universo de acciones compartidas en la casa, el barrio, la ciudad, el trabajo, la escuela o cualquier otro espacio y no nos podemos considerar aislados, separados o seres neutros.
Así como podemos estar de acuerdo en muchas cosas, las diferencias y conflictos forman parte también de nuestras realciones cotidianas. No somos ajenos al disentimiento, ni a la posibilidad de que nuestros intereses entren en choque con los de otros. Sería imposible pensar una comunidad grande o pequeña que no tuviera conflictos y en la que nunca entran en desacuerdo las personas.
El enfoque que en este artículo le quiero dar al conflicto es que éste sea una oportunidad de crecer, mejorar y sobretodo transformarnos como seres humanos hacia la meta de la madurez emocional. Cuando trascendemos y evolucionados nuestro sistema de pensamiento, emociones y sentimientos, no habrán conflictos, sino experiencias de vida para crecer.

El Miedo

Los conflictos producen en las personas, a nivel inconsciente, una sensación falsa de pérdida, desconfianza, debilidad, angustia, violencia, lo que en realidad es miedo a vivir esa experiencia traumática y fuera de control. Si crees que tienes problemas, tendrás problemas. Así piensa la mayoría de la gente. El conflicto nace en el Ego de cada persona, porque cada persona quiere salir victoriosa de la batalla, imponer su razón y sentir que es mejor que el otro.
El hecho de no abordar un conflicto o no resolverlo totalmente, no quiere decir que no aparecerá después bajo otra circunstancia en tu vida. Dice el proverbio “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Hasta que no resuelvas esa situación, ésta volverá a tu vida cuantas veces sea necesario, hasta que aprendas lo que debes aprender de ese conflicto. Es lo que algunos llaman “lecciones de vida”.

Tipos de Conflicto

• Relación/Comunicación: No existe una causa concreta o tangible más allá de la relación deteriorada. En estos conflictos hay agresiones, peleas, insultos, desvalorización, rumores, confusión, malos entendidos, exageraciones, etc. También entran aquí los conflictos de percepción. Aunque la realidad es una sola, cada parte en el conflicto tiene “su” propia visión. Probablemente si cada uno narra lo sucedido contará versiones muy distintas. Aquí de nuevo podemos hablar tanto de cómo se percibe el problema y también de las percepciones que unos tienen sobre los otros como personas. El recurso de hablar en primera persona, para comunicar sentimientos, puede ayudar mucho, pues esa manera de hablar es incuestionable. También puede ser interesante compartir los datos de tal modo que las partes puedan partir de la misma información sobre un acontecimiento que les afecta. A veces ayuda, en el conflicto, una persona neutra como “ártbitro” para que ayude a interpretar imparcialmente lo que dice cada uno. Estadísticamente la comunicación entre las personas es el conflicto más común.

• Intereses/Necesidades: Cuando se dan éstas diferencias es cuando existe un problema de contenido. Se trata de buscar la forma de satisfacer los intereses y las necesidades a través de alguna solución alternativa que supere la contraposición de las posiciones iniciales. Es decir, al final, “tu ganas, yo gano”. Conflictos por recursos, son los conflictos que se generan por tener, posesiones, acceso, prestar. No solamente objetos materiales, sino tiempo, espacio y todo tipo de recursos. Es importante negociar la solución con equilibrio, donde todos salgan beneficiados.
• Preferencias/Valores/Principios/Creencias: Se pueden buscar valores superiores que compartan todos. No todos los valores y principios están a un mismo nivel. En este tipo de conflicto debe primar el respeto, no juzgar, no rechazar, no culpabilizar a nadie. En este punto todos tenemos perspectivas diferentes, donde no cabe la discriminación. La madurez y la inteligencia emocional ayudarán a llegar a un punto de equilibrio en la solución del conflicto. Las personas pueden vivir juntas en armonía con sistemas de valores muy diferentes. Las disputas de valores surgen solamente cuando unos intentan imponer por la fuerza un conjunto de valores a otros, o pretende que tenga vigencia exclusiva un sistema de valores que no admite creencias divergentes.
• Intrapersonal o intrapsíquico: En este nivel el conflicto ocurre dentro de un individuo. El origen del conflicto incluye ideas, pensamientos, emociones, valores, creencias, predisposiciones, impulsos, que entran en colisión unos con otros en el interior de la persona. Dependiendo del origen del conflicto intrapsíquico, la persona deberá buscar ayuda profesional en el campo de la psicología o por medio del Método de la Bioneuroemoción, el cual busca acompañar al consultante a encontrar la emoción programante del conflicto, luego descodificarla del inconsciente y liberar dicho conflicto y sanar. Para hacer una sesión de Bioneuroemoción y descodificar de tu mente un conflicto personal, solo marca al celular 318 597 3644 en Colombia, y te daremos mayor información o comunícate por e-mail mariohtobon@gmail.com

Factores Positivos derivados del Conflicto

• El conflicto es un motor de cambio e innovación personal y social.
• Estimula el interés y la curiosidad. Supone, frecuentemente, un reto para las propias capacidades.
• El conflicto demarca a un grupo frente a otros y contribuye a establecer la propia identidad personal y grupal.
• El conflicto permite mejorar la calidad de la toma de decisiones y de la solución de problemas.
• Puede facilitar la comunicación abierta y honesta entre los participantes sobre temas relevantes para ambos.
• Fomenta el reconocimiento de la legitimidad del otro.
El concepto de conflicto reviste particular importancia en los campos de la adaptación individual y del trastorno mental. Freud afirmaba que no hay neurosis sin conflicto. Por otra parte, varios estudios clínicos señalan el papel fundamental de los conflictos psicológicos, no solo en las neurosis, sino también en las enfermedades psicosomáticas, las desviaciones sexuales y las psicosis funcionales. Lo que es más, los conflictos psicológicos contribuyen, en cierto modo, a fomentar diversos tipos de patología social, tales como los fracasos matrimoniales, educativos y profesionales; la delincuencia, el crimen y la prostitución; el alcoholismo y el consumo de drogas.
Teniendo en cuenta todo lo mencionado, vemos que las definiciones sobre el conflicto van cargadas de una ideología, eso es, la manera de comprenderlo o verlo. No obstante éste artículo no esta sujeto a una definición, más bien lo que buscamos es analizar desde una perspectiva positiva, aunque muchas veces utilicemos el término resolución. Partimos de la idea que el conflicto es una oportunidad para la transformación positiva siempre y cuando los implicados utilicen estrategias pacíficas. Independiente del término, vemos el conflicto como una posibilidad positiva de transformación.