DIVORCIARSE NO ES FRACASAR

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Considerar el divorcio como un fracaso es cometer un gran error que aumenta nuestro sufrimiento. Durante el trascurso de nuestra vida, cada uno de nosotros, ha cometido diversos tipos de fracasos o errores, como por ejemplo, en el estudio, en el trabajo, en la relaciones con nuestra familia, con los amigos. De hecho hemos tomado decisiones equivocadas muchas veces sin mala intención, por medio de las cuales, seguramente hemos aprendido grandes lecciones.

¿Cuántas veces tiene que fracasar cualquier investigador científico antes de encontrar lo que busca en determinado estudio? ¿Esos fracasos lo hacen menos valiosos o menos importantes como persona? Pues no! El cometer errores y fracasar es parte de la vida, así es como aprendemos y nos transformamos en mejores seres humanos, si somos conscientes de ello.

“Por alguna razón, vemos el divorcio como una señal de fracaso, a pesar del hecho de que cada uno de nosotros tiene el derecho y la obligación de rectificar cualquier otro error que cometemos en la vida” Joyce Brothers

¿Por qué nos divorciamos?

Significa que las dos personas que se casaron con ciertas necesidades, expectativas, sentimientos, cambiaron. Con el paso del tiempo ya no encuentran o ya no pueden dar, en esa relación, lo que se dio o se esperaba en un principio.

Nos casamos con una persona a la que conocemos, sólo en parte. No importa cuánto tiempo estuvimos de novios o incluso si vivimos juntos antes de casarnos. El matrimonio implica un mayor compromiso, mayores expectativas de nosotros y de nuestra pareja y una «carga» emocional importante.

Con los años ambos vamos cambiando. Tenemos que adaptarnos a esos cambios.Tanto a los personales, como a los de la pareja.

Al mismo tiempo existen una gran cantidad de elementos que generan tensión e implican la necesidad de acuerdos constantes en relación a los hijos, familia política, amigos, actividades placenteras, trabajo, cambios económicos, etc. Acuerdos que pueden ir en contra de nuestra forma de pensar e incluso de nuestros valores..

¿Por qué algunas parejas continúan juntas y buscan resolver los problemas y otras no?

La razón no tiene nada que ver con la capacidad de la persona ni con ser exitoso o fracasado. Tiene que ver con una pregunta: ¿Lo que tengo en mi relación de pareja, vale la pena el esfuerzo, frustración y/o sufrimiento que vivo con ella? Nadie puede responder a esta pregunta, más que la persona que se la hace. Porque es ella la que paga el costo de esa relación.

¿Y que sucede con la persona que no se quiere divorciar, pero su pareja así lo decide o se va de la casa? ¿Fracasó al no poder mantener contento a la pareja? Absolutamente no. Nadie es responsable de nuestra felicidad y bienestar, más que nosotros mismos. Nosotros somos responsables de nuestra actitud, pensamientos, sentimientos y conducta ante las experiencias que vivimos. Si la otra persona tiene nuevas necesidades y expectativas o si está insatisfecha yo no puedo cambiar su vida.
Si me expresa lo que le sucede y juntos buscamos una opción, quizás pueda encontrar una solución.

Entonces, ¿Es el divorcio un fracaso?

La conclusión es que NO! Nos casamos, formamos una familia, somos felices unos años, pero la gente cambia, y no siempre en el mismo sentido. Es ahí donde muchas veces el amor se acaba. La gente dice: “Fracasó en su matrimonio”, pero en realidad en muchas ocasiones es aceptar cerrar un ciclo hermoso de la vida para dar espacio a la libertad y no vivir en un engaño.

Fracaso es jugar a la “familia feliz”. Fracaso es engañar a tu pareja, a tus hijos y lo más grave a ti mismo!!! Fracaso es quedarse por conveniencia. Fracaso es manipular a tu pareja con los hijos. Fracaso es vivir una vida gris, apegado una relación tóxica y aburrida. Fracaso es no llegar feliz a tu casa cada noche. Fracasar es mendigar el amor de quien ya no te ama. Fracaso es fingir que amas. Fracaso es quedarse por miedo a la soledad.

Fracaso es vivir con reglas absurdas sociales o religiosas por miedo al “que dirán”. Fracaso es no tener el valor de luchar por tu felicidad. Fracaso es creer que el amor no existe.

Un divorcio con madurez es respetar al padre o madre de tus hijos para toda la vida. Es saber vivir en familia, tantas veces como sea posible, sin ataduras ni compromisos, solo por placer. Una persona que toma la decisión consciente de divorciarse para no ser un fracasado es alguien muy valiente! Ellos saben que pueden y deben cerrar ese ciclo de de vida y que encontraran de nuevo el amor. No olvides luchar por tu matrimonio, pero cuando esa lucha ya no tiene sentido, lucha por tu felicidad!

A veces es bueno cerrar algunas puertas. No por orgullo,
sino porque ya no conducen a ninguna parte.

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