EL SUFRIMIENTO ES OPCIONAL

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¿Cómo definimos el sufrimiento?
Es el padecimiento, la pena o el dolor que experimenta un ser vivo. Se trata de una sensación, consciente o inconsciente, que aparece reflejada en padecimiento, agotamiento o infelicidad. Ante el sufrimiento, se produce una serie de emociones o estados, como la frustración o la ansiedad. El sufrimiento emocional también puede tener fuerte impacto en el cuerpo a través de la sed o incluso la pérdida de conciencia, hasta provocar algún tipo de enfermedad.
El sufrimiento suele estar asociado al dolor psicológico. Su origen radica en la reacción de un individuo ante un hecho determinado, y no tanto en la realidad en sí misma. En otras palabras, el dolor surge en la mente, y no en la realidad, ya que entran en juego diversos aspectos como los miedos, los deseos y las expectativas de cada persona.
El dolor existe pero el sufrimiento es opcional. Sin embargo, la fuente del sufrimiento es la ignorancia, y lo digo desde la perspectiva del ser humano, quien ha creado patrones de sufrimiento, escasez y culpabilidad, aprendidos en el transgeneracional, la educación y las creencias.
La ignorancia quiere decir aferrarse a toda creencia como patrón único de comportamiento: pertenencia, poder, tengo que…, debo hacer…., conductas y paradigmas rígidos. Es toda creencia o entidad o sujeto, que nos hace vivir separados, o nos hace sentir que somos más importantes que los demás, o ver enemigos por todas partes (el gobierno, el esposo, la esposa, los familiares, los amigos, etc) son la excusa perfecta para sentir sufrimiento.
Nuestra sociedad y en particular la familia nos ha inculcado programas inconscientes de sufrimiento, dolor y desvalorización provenientes de una mentalidad judeo-cristiana, interpretando erróneamente el mensaje original de quienes se han encargado de propagar las enseñanzas de Jesucristo. Fuimos educados desde el “yo” contra el mundo y del mundo contra el “yo”. O sea, que bajo ese estigma, yo tengo una pelea contra el mundo, donde se me condiciona “vencer” o “morir” para ser alguien en este mundo, para pertenecer tengo que sufrir. No hay remedio. Si sufro seré reconocido (sentimiento de culpabilidad).
¿Cuál es el propósito de tú existencia?
La vida, con todo lo que sucede mientras vivimos en este mundo, es maravillosa. Por lo tanto,  tenemos un propósito por el cual existimos, y es amar y ser felices. Y la felicidad simplemente consiste en un estado de serenidad sostenida.  Y, ¿Qué nos impide no ser serenos? Estar mirando afuera de sí mismos todo el tiempo y no desde la consciencia interna.
Si una persona no es capaz de mantener su serenidad en medio de una “tormenta” o crisis cotidiana o dificultad, quiere decir que no conoce la serenidad y se siente separada, sufre y sus pensamientos son incoherentes, sus decisiones serán erráticas: siempre cometen los mismos errores en su ciclo de vida.
El sufrimiento es una energía densa, y se alimenta de los apegos a los recuerdos, a lo que nos hicieron, o nos dijeron, o lo que no nos dieron en determinado momento. Y esto en realidad es ficción, es fantasía del ego, es mentira disfrazada de una verdad que solo el sujeto ve.
Entonces, en el sufrimiento recogemos toda esa energía pesada, nos cargamos de importancia, porque aquí entra el “ego”, y decimos cosas como: “esto es injusto”, “por qué a mí”, “no merezco lo que me pasa”, “pobre de mí”…. Victimismo, queja, sufrimiento. Esto alimenta el “ego” y nos aísla más y más de la realidad.
Veamos tres razones básicas del sufrimiento:
El Amor
Ahora, otro aspecto que nos conduce al sufrimiento es la falta de amor propio. Esa falta de amor por sí mismo, nos hace hacer cosas como juzgar y criticar a los demás, ver sus defectos y carencias para sentirnos por encima y creer que mientras el otro exista yo sufro, pero todo esto es irreal y falso, debido a que en mi mente, me hago una película fantasiosa e insensata.
Mientras tú mires a los demás con el lente de la ignorancia, no vas a registrar a personas que te valoran, respetan, aman y creen en ti. Eso es desamor por ti mismo. En cambio, tu mente percibirá solo lo que tú quieres ver. De tal manera, que la raíz del sufrimiento es la ignorancia, o sea, la visión distorsionada del mundo, en donde encuentras infinidad de excusas para justificar un mundo que solo tú quieres ver afuera.
Nada cambiará de ti si ese cambio no viene desde adentro. Cada persona crea su propia realidad, Todo lo que te sucede es la proyección de tu inconsciente, tus pensamientos, tus creencias, tus valores y tus juicios.
Por lo que más sufre la gente es por amor. Y en primera instancia, es porque no se aman primero, ellos mismos. Entonces, vacíos por dentro, buscan el amor en otros y hacen grandes esfuerzos para alcanzarlo. Es decir, sufren. Piensan: “tengo que demostrarle al otro de que soy digno de que me ame”. “Tengo que hacer malabarismos para ser aceptado”, y muchas veces los hacemos por mantener a alguien “contento”.
Para amarse a sí mismos debemos ser fieles con nosotros mismos, y desde esa perspectiva seremos fieles con los demás. Entonces amaremos a los demás honestamente.
El Dinero
Otro aspecto por el cual la gente sufre es por el dinero, lo económico, las posesiones. El ser humano es tan pobre que busca dinero, cuando puede tenerlo todo. Es una de las vías más rápidas para estar juzgando el del frente. La gente sufre pensando en el dinero que tiene el otro, las posesiones que tiene y sus privilegios. Sin saber el precio que el otro ha pagado. Y sin saber si esas riquezas al otro le dan felicidad.
Las famosas crisis económicas en el mundo no son más que un montaje para infundir miedo. La gente que padece la crisis es porque ha decidido creer en ella, y ha sufrido económicamente. Allí elegiste poner tu poder.
Pase lo que pase en el mundo a cualquier nivel, con tu economía, con tu salud, con tu trabajo, en tu familia, vas a sintonizar con aquello que está en resonancia con tu propia energía.
El Cuerpo
La gente sufre mucho con el tema de la figura, la apariencia física. Los canones de la belleza física han variado de acuerdo a cada época. Ha existido un culto al cuerpo que nos envía un mensaje muy destructivo dentro de nosotros.
Muchas personas se fijan más en la figura del otro, que quien es esa persona por dentro, su corazón, sus talentos, habilidades y dones. La estética es muy subjetiva, lo que a una persona le parece bello a otro le parece feo. Por lo tanto, debemos tener muy claro nuestros principios y valores para ver a los demás tal como son, como seres humanos y no estigmatizarlos por su apariencia física.
Recordemos, el sufrimiento significa lucha, los malos, los enemigos, la complicación. Tú eliges… sufrir o ser feliz!
Quien comprende todo, lo perdona todo.