LA MIGRAÑA Y SU ORIGEN EMOCIONAL

La migraña es un trastorno neurológico común que causa un severo e insistente dolor de cabeza, generalmente en uno de los dos lados de ésta, junto con otros síntomas como sensibilidad a la luz, además de náuseas y vómitos. Un tercio de los afectados también suele percibir auras antes de cada brote.

La migraña es una enfermedad muy usual que afecta aproximadamente a una de cada cinco mujeres y a uno de cada quince hombres. Los primeros brotes suelen aparecer a edades tempranas, normalmente antes de los 30 años. Un ataque de migraña puede causar un dolor muy significativo durante horas o incluso días que inhabilita a los afectados a la hora de llevar su vida normal.

Factores que disparan la migraña

Los inicios de las crisis generalmente se relacionan con disparadores contextuales. Estos, cuando son consistentes en el tiempo, pueden ser un indicador del desarrollo de una crisis. Estos factores pueden ser de diferentes tipos:
• Hormonales: especialmente en mujeres alrededor del período menstrual.
• Emocionales: tales como el estrés, la ansiedad o la excitación.
• Físicos: como el cansancio, la falta de sueño, la hipoglucemia o una mala postura, entre otros.
• Dietéticos: por una dieta pobre o irregular, por falta de hidratación, consumo de cafeína o comidas específicas como el chocolate, frutas cítricas o el queso.
• Ambientales: como las luces brillantes, el humo del tabaco, las pantallas que parpadeen, olores fuertes o cambios atmosféricos bruscos.
El contexto emocional de la migraña

Esta enfermedad tiene una relación directa con el YO SOY de la persona afectada. En general se manifiesta en la persona que no se concede el derecho de ser lo que quiere, incluso antes de que la migraña aparezca. Por ejemplo, una adolescente quiere SER artista, pero se deja convencer por sus padres para estudiar otra carrera. Esta jovencita padecerá de migraña en la medida en que no se concede el derecho en seguir la dirección deseada en su carrera.

La migraña se produce en la persona que se siente culpable por atreverse a cuestionar a aquellos que tienen mucha influencia sobre ella. Incluso puede no ser consciente de lo que realmente quiere. Con frecuencia vive en el “no puedo”, hasta el extremo de vivir a la sombra de alguien. Además, las personas que sufren de migraña suelen tener dificultades en su vida sexual porque no están en contacto con su poder creativo, simbolizado por la región de los órganos genitales.

Sentido Biológico

La migraña frecuentemente está asociada a trastornos de la visión y la digestión. Ya no quiero ver y no quiero digerir lo que sucede en mi vida. Son angustias, frustración frente a una situación en la cual soy incapaz de tomar una decisión. Puedo tener el sentimiento de algo que debe estar hecho o realizado o que me han pedido. Mi cabeza se “sobre calienta” y me hace daño sólo con la idea del objetivo por alcanzar que me parece inaccesible.

Mi cabeza se parece a una olla a presión, la presión siendo tan fuerte que aún no sé cuál solución o cuál actitud adoptar. Hay conflicto entre mis pensamientos, mi intelecto que está sobre cargado, mis sobre todo en el plano intelectual?
Debo tomar consciencia de que estoy huyendo de lo que me molesta o que siento incomprensión y una carencia de amor por parte de alguien. La migraña puede también estar vinculada a problemas sexuales, tales como la represión desde la infancia, y que vuelven a la superficie. Es como una lucha adentro mío, que se desenvuelve entre, mis pensamientos y mi sexualidad esto me sube a la cabeza.

Puedo tener la sensación que es como si mi cabeza fuera a explotar. Debo comprender que, cuando tengo una migraña, tengo una toma de consciencia por hacer. Debo cambiar cosas y debo ser capaz de cambiarlas, es decir, de pasar a la acción. Al darme un tiempo de pausa, la migraña puede ser también un modo de lograr más amor y atención. Deja que los acontecimientos fluyan en tu vida y recibe a cambio alegría, paz y armonía.

Conflicto del síntoma de la migraña

Conflicto de desvalorización intelectual. Cuando no encontramos la manera intelectual de resolver una situación: “No razono bien, mi cerebro está saturado, excedido por las circunstancias, mis pensamientos no son claros”
Conflicto de desvalorización por no poder superar a nuestro padre: “Soy el hijo de… y no puedo superarlo”.
Conflictos de desvalorización por no ser capaz de dar lo máximo en el trabajo.
Conflicto de desvalorización respecto al el padre, por comparación o por separación, dudas, abandono, etc..
Conflicto de odio a los inmigrantes (racismo, castas…).
Migrañas de estrés: Conflicto de controlar y buscar siempre una solución a todo. No tomar decisiones. “Debo hallar una solución con mis pensamientos».

¿Cómo resolver el conflicto?

Si padeces de migraña, solo plantéate la siguiente pregunta: ¿Si todas las circunstancias hubieran sido o fueran perfectas a mí alrededor, qué es lo que hubiera querido SER o qué es lo que quiero SER? A continuación, observa lo que te ha impedido menifestarlo hasta este momento y descubrirás la forma de pensar que te perjudica, que te impide ser tú mismo(a). Ya no necesitas creer que dependiendo de los demás vas a ser más querido. Por el contrario, concédete el derecho de tener esos temores y de tomarte el tiempo necesario para llegar a tu meta.

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