LOS CONFLICTOS MÁS FRECUENTES EN EL TRABAJO

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Uno de los grandes problemas en el trabajo de equipo es el hecho de que no todos pueden pensar igual y que pueden surgir antagonismos y disensiones si se permite que los participantes tomen posiciones de Ganar-Perder y de competencias y lucha. El equipo que ha trabajado junto durante algún tiempo a menudo tiene una serie de problemas o preocupaciones diferentes de los que tiene el equipo nuevo.
Algunas veces, un grupo ha trabajado junto durante muchos años, pero nunca se aclararon las asignaciones básicas, o las condiciones han cambiado y las antiguas definiciones de los papeles ya no son adecuadas. La mayoría de los equipos nunca han dedicado el tiempo adecuado para asegurarse de que todos los miembros entienden sus papeles y que se espera de ellos.
Algunas veces se puede observar que el problema básico de una unidad de trabajo es el predominio del conflicto perturbador y la hostilidad. En algunos departamentos de la empresa los sentimientos de hostilidad entre los individuos y los compañeros de trabajo ha llegado a tal punto, que las personas que necesitan trabajar juntas ya no se hablan.

¿Por qué se dan los conflictos dentro de un grupo de trabajo?

Se podría decir que es cuando 2 personas no se llevan bien, una de las explicaciones más comunes es decir que sus “personalidades” chocan. En ocasiones también debido al status social. Se supone que la personalidad de uno es tan diferente a la personalidad del otro que no puede funcionar de manera compatible.

¿Cómo solucionar los problemas?

Para hacerle frente al conflicto, es necesario que las partes en conflicto lleguen a ciertos acuerdos:
1. Todas las partes deben ponerse de acuerdo para reunirse y trabajar para solucionar problemas.
2. Es de gran ayuda si la gente está de acuerdo en que existen problemas, que estos problemas deben solucionarse y que todas las partes tienen alguna responsabilidad de trabajar en ellos.
3. Las personas pueden encontrar que es más fácil hacer frente al conflicto si pueden aceptar que el resultado final de la sesión de formación de equipo no es que la gente simpatice con otros si no que se comprendan unos a otros y sean capaces de trabajar juntos.
Las personas pasamos gran parte del día en el trabajo, y es lógico que, después de tantas horas, se puedan generar conflictos. Malos entendidos y sonrisas falsas en las empresas, más común de lo que pensamos.

Los conflictos son algo normal, pero detectarlos y resolverlos es clave para que el entorno laboral no se convierta en un infierno, porque cuando estamos mal en el trabajo nuestro rendimiento, nuestra motivación o nuestro sentimiento de pertenencia a la organización se ven afectados.

Por lo tanto, ¿Cuáles son los conflictos más habituales en el entorno laboral? ¿Cuáles son las causas más frecuentes de estos problemas laborales? A continuación te lo explico.

Falta de trabajo en equipo
El trabajo en equipo es una de las competencias más valoradas por los reclutadores, porque cuando cuando un empleado trabaja en equipo, la creatividad y el aprendizaje de éstos mejora, su nivel de estrés se reduce y el desempeño y la productividad aumentan. Ahora bien, en los casos en los que los trabajadores deciden hacer las cosas por su cuenta y por lo tanto el trabajo en equipo no se manifiesta en la empresa, es posible que se generen conflictos.

La falta de comunicación
La falta de comunicación es otra de las causas que pueden provocar conflictos serios en el trabajo, porque cuando un empleado o superior falla a la hora de comunicar o enviar los mensajes necesarios, a otros trabajadores, los problemas pueden aparecer. La mala comunicación puede presentarse como desinformación o mala información. En en el primer caso, la información no llega; en el segundo caso, la información llega mal.

Compañeros tóxicos
En ocasiones, los conflictos laborales pueden aparecer sin ninguna intención, sin embargo, otras veces, las personas tóxicas crean mal ambiente por donde van, especialmente en el trabajo. Los compañeros tóxicos se identifican porque por donde pisan acaban mal con todo el mundo y crean conflictos donde no los hay. Les gusta meterse donde no les llaman, quieren ser el centro de atención y suelen ser las típicas personas conocidas como falsas y criticonas.

Jefes tóxicos
Puede ocurrir que no sean los compañeros de trabajo los que intoxiquen el ambiente de trabajo, sino que los jefes, ya sea por su mala gestión o por su personalidad, te hagan la vida imposible. En estos casos, puede que estés en desventaja a la hora de solucionar el conflicto.
En resumen, los jefes tóxicos suelen ser: arrogantes y malos comunicadores, autocráticos, inflexibles, controladores y discriminadores.

Competitividad
Es habitual que muchas empresas paguen a sus empleados en función de los logros conseguidos. Y mientras algunas empresas reparten comisiones entre los miembros de un equipo, otras premian a los empleados de manera individual: en función de las ventas o los objetivos marcados, es una persona la que recibe la comisión. Este tipo de incentivos pueden provocar roces entre los trabajadores, pues la competitividad que se crea trae consigo conflictos entre trabajadores.

Relaciones amorosas
Los compañeros de trabajo pueden sufrir algún romance, lo cual no tiene que ser negativo. Ahora bien, en algunas situaciones, las relaciones amorosas en el trabajo pueden traer consigo conflictos. Las relaciones amorosas pueden surgir en el entorno laboral como en cualquier otro lugar, pero, para evitar conflictos, es necesario que no interfieran en el trabajo.

Compañeros que no trabajan bien
Y claro, cuando un compañero no rinde como debería rendir, los conflictos pueden aparecer. Cuando alguien no realiza bien su trabajo acabará interfiriendo en el tuyo, y posiblemente, hará que tengas que hacer el suyo y trabajar más. A nadie le gusta trabajar el doble.

Prejuicios (machismo/racismo)
Los prejuicios son motivo de conflicto en distintas esferas de la vida, y también en el trabajo. Compañeros que no toleran a las personas de otros lugares del mundo o con otro color de piel, jefes que tratan de manera más discriminatoria o selectiva. Choques de personalidad.
A veces las personalidades simplemente no encajan y la chispa salta entre los compañeros. En las relaciones personales, los conflictos existen día a día. Cuando un conflicto de este tipo surge, lo mejor es resolver el problema lo antes posible.

Mobbing o acoso laboral
El “mobbing”, también conocido como acoso psicológico laboral, se da en el trabajo cuando un individuo o varios ejercen violencia psicológica de manera sistemática y repetida sobre otro individuo o individuos. El mobbing puede ser entre empleados, de los empleados hacia el superior, del superior hacia los empleados o de la organización hacia alguno de sus trabajadores. El mobbing no solamente afecta al rendimiento en el trabajo y provoca conflictos serios, sino que puede causar problemas psicológicos graves en la persona que los sufre. Ésta es una problemática que debe ser atajada de raíz una vez se detecta.

Los cambios en la empresa
Los cambios en la empresa pueden generar conflictos de distintos tipos. Por ejemplo, los recortes de personal pueden llevar a los empleados a sentirse incómodos y desmotivados; o los cambios en la cúpula directiva pueden conducir a políticas nuevas que nos sean bien vistas por los empleados, especialmente los más veteranos.

Explotación
La explotación por parte de los empresarios también puede generar conflictos con los trabajadores, por ejemplo, si el trabajador no siente que recibe una remuneración justa o percibe que está trabajando en exceso, más horas de las que debería, puede acabar mal con la empresa y con otros trabajadores.

Conflictos de recursos
Trabajar en exceso puede ser por obligación como en el caso anterior. Pero también puede ocurrir que la falta de recursos de la empresa (menos trabajadores de los que debería tener, una mala gestión del personal, etc.) haga que los trabajadores entren en conflicto con la empresa o se sientan estresados y quemados.

Conflicto por valores
Puede ocurrir que nosotros tengamos muy claros los valores de la empresa y que nos guste mucho nuestro trabajo, por lo que rendiremos a un nivel óptimo. Pero puede ser que algún compañero nuestro no se sienta igual que nosotros en este aspecto. Esto puede provocar que, en el caso de este último, su rendimiento sea bajo y esté desmotivado. Esto puede crear un mal ambiente entre compañeros.

Directrices poco claras
Ya se ha comentado en un punto anterior que la comunicación es esencial para el buen desempeño de la labor profesional. Un tipo de comunicación que debe ser tenida en cuenta y a la que debe darse un trato cuidadoso son las directrices poco claras.
La falta de comunicación en la normativa empresarial o en los objetivos que se espera de un empleado, puede causar lo que se conoce como “conflicto de rol”, en otras palabras, no tener una idea correcta de lo que se debe hacer o de lo que se espera de un trabajador. El conflicto de rol crea conflictos entre trabajadores y, además, es una de las causas más comunes de estrés laboral o burnout.

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