SANACIÓN, PAZ Y MILAGROS

Home / Salud / SANACIÓN, PAZ Y MILAGROS
Los textos espirituales más antiguos sugieren que todo nuestro mundo está conectado en formas de energía que recién estamos comenzando a entender. Este Campo de Energía es de hecho definido por los científicos occidentales como una Red, que crea lo que llamamos “la tela subyacente a toda la creación”. Dicho Campo de Energía ha estado aquí desde el comienzo. Es un Campo inteligente, que responde profundamente a las emociones humanas.
Debemos concentrarnos en sentir como si nuestra oración ya ha sido respondida. Y en ése sentir nos comunicamos con las fuerzas de la creación. Permitiendo que éste Campo, éste holograma cuántico o Mente de Dios, nos responda en consecuencia a lo que sentimos en nuestro corazón.
Según la visión científica tradicional, somos solo observadores pasivos viviendo en un universo sobre el que tenemos muy poca influencia. Sin embargo, los últimos descubrimientos de la física nos ofrecen una visión muy distinta: no estamos en absoluto separados del mundo que nos rodea ni tampoco somos meros observadores pasivos de la realidad. Existe un campo de energía que conecta todas las cosas, que forma todas las cosas y que es el origen de nuestro mundo: la Matriz divina, o Dios, o el Esprititu Santo, o La Mente Divina. El nombre que le demos no es concluyente. Estamos hablando de la existencia del poder infinito, demostrado por la física cuántica hoy en día. Gregg Braden.
La existencia de la Matriz Divina lo cambia todo. Si supiésemos cómo comunicarnos con ella, podríamos transformar nuestras vidas y nuestro mundo.

La Tradición Occidental

Gran parte de los condicionamientos en las tradiciones occidentales durante el ultimo siglo y medio nos ha invitado a “pedir” que circunstancias específicas en nuestro mundo cambien a través de la intervención divina; que nuestras plegarias sean respondidas. En nuestras bien intencionadas peticiones, sin embargo, inadvertidamente podríamos estar dándole poder a las mismas condiciones que estamos orando para pedir que cambien.

El pensamiento espiritual y religioso occidental enseña y practica 4 formas de orar, y quienes las practican creen que se comunican con su ser espiritual superior (Dios), dichas formas de orar son:
1. Oración Coloquial o Informal: cuando la persona hace una oración espontánea pidiéndole a Dios que suceda algo temporal. Por ejemplo cuando la persona va en su auto y ora “Dios que el tráfico de hoy no esté pesado y pueda llegar a tiempo a mi trabajo….”
2. Oración Peticionaria: cuando hacemos peticiones pidiendo a Dios que alguien se sane, o por un trabajo….. o por cualquier cosa que necesitamos o que no tenemos.
3. Oración Ritualista: por medio de ritos o ceremonias organizadas y un orden pre-establecido, se invoca a Dios, a través de cantos y rezos, generalmente en comunidad y en lugares específicos.
4. Oración Meditativa: por medio de la meditación en una idea o la lectura de un libro sagrado la persona se concentra por un periodo de tiempo, con el fin de buscar una respuesta o simplemente aquietar su alma.
Por ejemplo, cuando pedimos “Querido Dios, por favor, permite que haya paz en el mundo”, en efecto estamos estableciendo que la paz no existe en el presente. Las tradiciones antiguas nos recuerdan que las plegarias en las que pedimos son sólo una forma de orar, entre otras formas. Pero existe un Quinto modelo de Oración, el cual ha sido practicado por diversas culturas antiguas, y tiene como fin llevarnos a encontrar paz en nuestro mundo a través de la calidad de los pensamientos, sentimientos y emociones que creamos en nuestro cuerpo. Este Quinto modelo de Oración se basa en permitirmos sentir verdaderamente la paz en nuestra mente y damos combustible a nuestra oración a través de sentimientos de paz en nuestro cuerpo, el Quinto modelo de Oración establece que el resultado ya ha ocurrido.

La Física Cuántica

La Física Cuántica es la ciencia que estudia los fenómenos desde el punto de vista de la totalidad de las posibilidades. Contempla aquello que no se ve y explica los fenómenos desde lo no visible. Contempla lo no medible, las tendencias, como por ejemplo la no localidad y el indeterminismo de las partículas.
Los seres humanos somos parte de esa cuántica. Pertenecemos al universo. Estamos hechos de polvo de estrellas. De esos mismos átomos con sus posibilidades.
El pensamiento que nosotros emitimos vuela como moléculas que van al aire. Una de ellas se hace realidad creada por nosotros mismos.
La ciencia cuántica ahora toma esta idea y la lleva un paso adelante, estableciendo que son precisamente esas condiciones de sentimientos a las que la creación responde, igualando el sentimiento con que hacemos la oración en nuestro mundo interior, con condiciones similares en el mundo exterior. Aunque el resultado de nuestra oración pueda aún no haber aparecido en el mundo exterior, estamos siendo invitados a reconocer nuestra comunión con la creación y a vivir como si nuestra oración ya hubiese sido escuchada.
A través de las palabras de otros tiempos, los antiguos nos invitan a recobrar el modo antiguo de orar como un estado permanente de conciencia en el que nos convertimos, en vez de una forma prescrita de acción que llevamos a cabo ocasionalmente. En palabras que son tan simples como elegantes, se nos recuerda que nos “rodeemos” de la respuesta a nuestras plegarias y los “envolvamos” en las condiciones que escojamos experimentar. En el moderno idioma, esta descripción nos sugiere que para efectuar cambios en nuestro mundo, primero necesitamos experimentar los sentimientos de que el cambio ya ha ocurrido.
Conforme la ciencia moderna continúa validando la relación entre nuestros pensamientos, sentimientos y sueños con el mundo que nos rodea, se hace más claro ese puente olvidado entre nuestras plegarias y aquello que experimentamos. La belleza de esa tecnología interna se halla en que está basada en condiciones humanas que ya poseemos. Desde los profetas que nos vieron en sus sueños, se nos recuerda que honrando la vida, cumplimos nuestro deber con la supervivencia de nuestras especies y el futuro del único hogar que conocemos.

 

Comparación de los Modos de Orar a través del ejemplo de la Paz Global:

(OL) = Oración Basada en la Lógica: solicitando intervención (los Cuatro modelos occidentales)
(OS) = Oración Basada en los Sentimientos: sabiendo que nuestra oración ya ha sido contestada (Quinto modelo de oración que nos conecta con la Mente Divina)
1. (OL) Nos enfocamos en nuestras condiciones presentes donde no creemos que la paz exista.
1. (OS) Presenciamos todos los eventos, aquellos de paz y aquellos que vemos como ausencia de paz, como posibilidades sin juicios de correcto e incorrecto, malo o bueno.
2. (OL) Podemos sentirnos desamparados, impotentes o enojados ante los eventos y condiciones que presenciamos.
2. (OS) Liberamos nuestro juicio sobre las situaciones Bendiciendo las condiciones que nos han causado sufrimiento. La Bendición no condena ni consciente el evento o condición. En cambio, reconoce que el evento es parte de la única fuente de todo lo que es.
3. (OL) Empleamos nuestras plegarias de petición invitando a la divina intervención de un poder superior para que traiga paz sobre los individuos, condiciones y lugares donde creemos que la paz está ausente.
3. (OS) Experimentando los sentimientos de que nuestra oración ya ha sido contestada, demostramos el antiguo principio cuántico que establece que las condiciones de paz en nuestros cuerpos se ven reflejadas fuera de nuestros cuerpos.
4. (OL) A través de nuestra petición, inadvertidamente afirmamos las mismas condiciones que menos deseamos. Cuando decimos “Por favor que haya paz”, por ejemplo, estamos declarando que la paz no está presente en la situación actual. Haciendo eso, en verdad estamos dándole combustible a la condición que escogimos cambiar.
4. (OS) Reconocemos el poder de nuestra oración y sabemos (sentimos) que el foco de nuestra oración ya se ha convertido en pasado.
5. (OL) Continuamos solicitando la intervención hasta que vemos que el cambio ha sucedido en nuestro mundo o desistimos y abandonamos el camino de la oración.
5. (OS) Nuestra oración ahora consiste de: a) reconocimiento de que la paz ya está presente en nuestro mundo viviendo conforme al conocimiento de que tales cambios han ocurrido; b) reforzando nuestra oración dando gracias por la oportunidad de escoger la paz en vez del sufrimiento.
Sabemos que estamos conectados a éste Campo (Dios, Espíritu Santo, Mente Divina, Matriz Divina) a través de los pensamientos, emociones y sentimientos, específicamente los sentimientos en nuestros corazones son el lenguaje que le habla al Campo. Con el conocimiento de estos principios la oración va más allá de cualquier religión o tradición espiritual y la hace una herramienta interior disponible para todo el mundo, más allá de nuestras creencias.
Si practicamos este Quinto modelo de Oración, nuestra visión de Dios cambiará radicalmente, porque experimentaremos una real conexión con El y seremos testigos de los milagros no solo en nuestras vidas sino en la vida muchas otras personas. Solo tienes que re-evaluar tus creencias y darle la interpretación correcta a la luz de los textos antiguos y la física cuántica.
Tal vez podríamos redefinir la oración como la forma en que sentimos en nuestras vidas y, como en todo momento expresamos sentimientos, nuestra vida se convertiría en una oración. En todo momento podemos mantener sentimientos de paz en nuestros corazones, hagamos lo que hagamos, y así mantener un mundo en armonía. El mundo siempre está cambiando, y somos parte de El. La vida es el reflejo de lo que somos por dentro…Debemos ser paz, sanación, cooperación, abundancia, compasión y amor… convirtámonos en mejores personas!!!