TOMANDO EL CONTROL DE MI VIDA

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“Si queremos dirigir nuestras vidas debemos tomar control de nuestras acciones. No es lo que hacemos una vez lo que moldea nuestra vida, sino lo que hacemos de manera constante”. Anthony Robbins
Dicen que en la vida hay más comienzos que finales. Se habla mucho del despertar de la conciencia, del crecimiento personal y la importancia de mejorar nuestra inteligencia emocional. Pero pocos hablan sobre el sentido de responsabilidad que debemos de tener hacia nuestra vida, para que precisamente, toda esta transformación, sea como sea, la podamos experimentar.
Una de las cosas más poderosas que tienes en tu existencia y es una herramienta para cambiar tu vida es concientizarte que tienes el poder de elegir.
Mucha gente se siente abrumada y frustrada con su vida porque sólo ve obstáculos y circunstancias negativas que evitan que obtengan logros y metas, sin razón se sienten incapaces de cambiar esa visión. Como resultado, su vida la perciben frecuentemente fuera de control.
La diferencia clave entre la gente feliz y la que no lo es, es que ésta última frecuentemente percibe que no tiene muchas opciones cuando se trata de las circunstancias que enfrenta. Cuando perciben que no tienen opciones, se sienten frustrados y pierden la esperanza. Por otro lado, la gente que ve su vida con una serie de alternativas y opciones, se siente que ha tomado el control de su vida y su destino.
La idea de que tenemos el control total y la libertad para elegir puede no ser realista cuando observamos nuestra vida en su totalidad. Es importante recordar que cada cambio, no importa qué tan grande o pequeño sea, ocurre gracias a una serie de pequeños pasos. Cumplir las metas que tienes en tu vida es acerca de las pequeñas elecciones que haces día a día: son éstas las que, al unirlas, crean tu vida, tu presente y proyectan tu futuro.

Libérate del Victimismo: ¿Alguien más tiene el control?

Responsabilizar a otros de la no resolución de los problemas propios y sentirse responsable de los problemas ajenos son dos formas de expresión de una de las trabas más comunes a la hora de tomar el control de tu propia vida: el victimismo.

Aquellas personas que se ven a sí mismas como víctimas, es porque no han tomado el control de su vida y pierden toda clase de oportunidades, esperando que otros les vengan a resolver sus problemas. Nadie ni nada tienen la obligación de estar a tu servicio, ni de ayudarte. Sólo tuya es la responsabilidad de tu vida.
Claro que puedes pedir ayuda a otros y buscar recursos, pero si se te cierran las puertas, tendrás que seguir tocando a otras muchas otras, y tu persistencia, disciplina y empuje harán que se abran puertas que no te habrías imaginado. Es tu actitud la que hace la diferencia entre lograr o no una meta.
En cualquier caso nunca debes detenerte, porque los demás no te ayuden o porque las circunstancias no te sean favorables, precisamente si esto es así, más razón tendrás para que te impliques a fondo.
Es fácil pensar que los demás tienen la culpa de lo que nos pasa, que no podemos hacer nada para cambiar nuestra situación o que tenemos mala suerte y nunca es el momento adecuado. También es fácil pensar que estás tomando las riendas de tu vida cuando en realidad no es así.
Si estás continuamente quejándote de que no te gusta tu trabajo o tu relación de pareja, o lo que sea que pase en tu vida, significa que has aceptado el papel de víctima o de espectadora de tu vida y que no estás siendo responsable. Es muy fácil tener una mentalidad de víctima y darle el poder de tu situación a algo o alguien, pero eso lo unico que hace es hacerte sentir indefenso y sin control, y dejarte paralizado.
Por lo tanto, cuando te sientes victima, es porque le has entregado el control de tu vida a otra persona o circunstancia: tu pareja, tus hijos, tus familiares, tus amigos, a tu jefe, al gobierno, a una institución, etc. Recuerda, ser victima es una ilusión de la mente.
“Si actúas como una víctima, es probable que seas tratado como tal”. Paulo Coelho
Entonces, si has perdido el control de tu vida, ¿cómo recuperarlo? He aquí algunas sugerencias:
1. Tomar la Responsabilidad: es la capacidad para responder ante las circunstancias de la vida. Cuando llegas a ser responsable de tus actos, entonces el sentimiento de victima desaparece automáticamente y tomas el control.
2. El Poder está en tus Decisiones: a cada momento estamos tomando decisiones, desde que nos levantamos en la mañana hasta al acostarnos en la noche. Algunas de ellas son simples o cotidianas (qué ropa me pondré, qué transporte usaré para ir al trabajo, qué comeré, etc.), y otras más complicadas en el trabajo, los negocios y en mi familia, etc.
Sin embargo hay otro tipo de decisiones muy importantes que te ayudarán a retomar el control de tu vida. Por ejemplo:
a) Tú elijes cómo te quieres sentir – hay una diferencia entre sentimientos y emociones. Una emoción tiene como función ayudarme a sobrevivir ante un peligro. Dicha emoción se produce en una parte del cerebro llamada Sistema Limbico o Cerebro Emocional. Por ejemplo, cuando me ataca un perro, automáticamente salgo corriendo para protegerme. Pero un sentimiento lo produce un pensamiento. Es decir, que la función de pensar nace en otra parte del cerebro llamada Lóbulo Frontal. Primero elaboro el pensamiento y luego viene el sentimiento. Por ejemplo, estás en éste momento leyendo este artículo y de pronto te acuerdas que nos pagado la renta de tu casa, y puedes llegar a sentir angustia, preocupación o culpabilidad.
Tendemos mucho a decir, tal persona me hizo enojar, me hizo sentir culpa, me hizo sentir humillación, etc. Pero esto NO es verdad. Porque nadie puede pensar por ti, o sentir por ti. Si te encuentras triste, aburrido, enojado, humillado, mal geniado, feliz, contento, en paz, alegre….. es TU responsabilidad, es TU elección, no de alguien más. No le entregues tu poder de decisión a las demás personas. Sólo tú decides cómo te quieres sentir en toda circunstancia.
b) Todo comienza en ti: siempre estamos esperando que la solución de todo venga desde afuera. Los famosos “CUANDO”: voy a ser feliz cuando mi pareja me trate bien y me respete; Voy a ser feliz cuando mis hijos sean obedientes y saquen buenas calificaciones en la escuela; voy ser feliz cuando el gobierno no sea corrupto; voy a ser feliz cuando pase esto o aquello que creo o pienso. Por el contrario, comienza a crear la felicidad dentro de ti. Nadie en el  mundo puede dar algo que no tiene en su interior.

Amor y Respeto

Cuando nos amamos a nosotros mismos y nos respetamos desde nuestro interior, podemos ofrecer eso mismo a los demás. Las personas que no dan amor ni respeto simplemente es porque ellos no han experimentado esos sentimientos en ellos mismo. No conocen de qué se trata amor y respeto. Por ejemplo, las mujeres que son maltratadas y abusadas física y emocionalmente, no reconocen en ellas lo qué es el amor y el respeto, porque estás mujeres, primero no se han amado y respetado ellas mismas, y podrían llegar a decir, “es que mi pareja me golpea porque me ama”.
Observa tus palabras, fíjate en lo que te dices a ti mismo. En muchas ocasiones nos decimos palabras hirientes, nos subvaloramos, nos regañamos de una manera muy dura. Cuando eras pequeño o pequeña, tus padres te educaron con un modelo de comportamiento y ciertos límites, y cuando te salías de esos límites, te llamaban la atención de una manera no muy grata. Tal vez te dijeron palabras hirientes (tonto, estúpido, no sirves para nada, idiota, bobo, etc) y así fuiste creciendo. Pero ahora que ya eres adulto, ya no te regañan de esa forma. ¿Por qué? Porque ya lo haces tú mismo e incluso mejor como lo hacían tus padres. Te dices: tonto, bruto….etc. Cometes un error, y te regañas, hasta te insultas a ti mismo. No te respetas, no te amas lo suficiente. Y que tal, cuando algo te sale mal o no sale como tu quieres o como tu esperabas… ahí viene la cantaletas, los insultos a ti mismo.
Pregunta ¿Cuál es la persona más importante en tu vida? La respuesta es: TU. Entonces pon atención a esas palabras que te estás diciendo a ti mismo cada vez que cometes un error o pasa algo bueno en tu vida. ¿Te estás afirmando? O ¿no crees en ti? Comienza a tratarte con amor y con respeto y lo verás reflejado en las personas que te rodean.

El Mundo que percibes es el reflejo de TU interior

No puedes pedir algo al mundo que tu mismo no te estás dando. Es muy común pedir a los demás que nos respeten, pero ¿me respeto primero a mi mismo? En este punto debemos ser coherentes, si pedimos que nos amen, es porque primero nos amamos a nosotros mismos profundamente. Así como te tratas a ti mismo, los demás te van a tratar.
Cuando alguno de nuestros sentimientos, deseos o intenciones nos avergüenza o no somos capaces de explicarlo, muchas veces lo atribuimos a los demás. Estamos proyectando un problema nuestro que nos negamos ver. Si nos conscientizamos de ello, tendremos la oportunidad de mejorar la relación con los demás, y sobre todo, con nosotros mismos.
Lo que cada uno percibe del mundo físico es un reflejo de su interior, es una imagen que nos devuelve exactamente tal y como somos. Por eso la misma situación es percibida de diferente manera por según quien la experimente. Es decir, cada persona percibe una situación de manera diferente a los demás. Por tal motivo, no debemos juzgar a los demás.
El bien y el mal son un juicio del ego. Lo que para unos es malo para otros es bueno y viceversa. Por lo tanto, lo que no me gusta de otra persona, lo corrijo en mi.
Siempre una persona está frente a sí misma pero no es consciente de ello. Y lo que no se hace consciente se manifestará en nuestras vidas como destino. Carl Jung dijo: “Prefiero ser una persona completa antes de ser una persona buena”.

Actitud de Ganador

En vez de visualizar lo negativo, visualiza ser un ganador. Henrry Ford decia, “Si crees que puedes o crees que no puedes, estás en lo cierto”. En ti esta elegir que todo lo que sucede es para algo mejor, apostarle a tu éxito y tener fe.

El miedo es una proyección mental catastrófica de lo que puede suceder, sin embargo, esa misma energía o talento para visualizar lo negativo, puedes utilizar para enfocarte en lo que realmente deseas, lograr tu éxito.
No es simple pensamiento positivo, no es pretender ingenuamente que todo va a salir bien, por el simple hecho de pensar así, es tu decisión de apostar a ganar y ponerte en acción. Es proyectarse con una mente creativa, entusiasta, valerosa y sin límites.
Recuerda que los problemas no existen, son solo formas de pensamiento. Lo que para alguien con una mente negativa, resulta ser un problema dificil y complicado, para otra persona con mente abierta y positiva es la mejor oportunidad para aprender, crecer y crear algo nuevo. Todo lo que buscas crea la cosa buscada. Buscar materializa el pensamiento.